Aceite de oliva Marqués de Griñón, oro líquido


11 Un precioso amarillo verdoso con reflejos dorados y lima-limón nos brindan un anticipo de su calidad.

Su aroma dominante a tomate en rama, luego de la aireación se transforma en una sutil fragancia de almendras amargas e hinojo con detalles de manzanilla. ¿Acaso estamos hablando de un fino y caro perfume? Mejor aún, estamos hablando de un aceite único de altísima calidad, el aceite de oliva extra virgen Marqués de Griñón Capilla del Fraile.

Elaborado con olivas de las variedades picual, leridana arbequina y la sevillana manzanilla, las cuales son cosechadas manualmente durante un período apenas superior a una semana y procesadas por maquinaria diseñada exclusivamente para Carlos Falcó, se logra así un producto que más que aceite parece un zumo de aceituna. Al probarlo se destaca por su intensidad, con aromas vegetales y sabor a almendras y tomate verde, robusto y picante, lo que lo convierte en el complemento ideal de ensaladas, legumbres secas, verduras, carnes, aves, caza, mariscos e incluso postres. Carlos Falcó, Marqués de Griñón, ha sido un pionero en la modernización de la viticultura española, llevando el prestigio, experiencia y renombre de sus vinos a un producto tradicional español por excelencia, el aceite de oliva. Perteneciente a la asociación Aceites de Pago, denominación que se les da a fincas o haciendas agrícolas que elaboran sus aceites exclusivamente con los olivos de sus propietarios y en donde la calidad prima sobre la cantidad, nos brinda una razón más para disfrutar de este excelso “oro líquido”..