Carmenere, el vino marca emblema de Chile


11 La historia del vino es tan antigua como la existencia del hombre.

Con el avance de las conquistas territoriales, también llegaron a todas partes del mundo la agricultura y con ella las plantas de vid. No en todas las zonas se puede obtener una buena cosecha, el suelo, la tierra, las lluvias, los vientos, son factores muy importantes que influyen en que el producto final sea de calidad y por consiguiente se pueda comerciar con garantías. Hoy en día cada zona de producción de vinos del planeta se ha ido transformando y especializando tomando algunos de los productos como marcas nacionales.

Por ejemplo en Uruguay el Tanat es la marca que lo identifica y lo posiciona en un lugar preponderante en el mundo cosechando varios premios cada vez que es presentado en los eventos. En Chile tenemos al Carmenere; esta variedad se ha convertido en una marca emblemática de ese país. Un capítulo aparte amerita el Pisco Chileno que compite con su par Peruano en quién es el creador de tal variedad, es una polémica similar a la del dulce de leche entre argentinos y uruguayos. Volviendo al Carmenere hay una marca que se distingue por sobre las otras y es Concha y Toro, con su propuesta Carmín de Peumo originario de la región de su mismo nombre.

Destaca su color rojo oscuro con matices violeta, un aroma elegante con capas de grosella negra, tabaco y grafito.

Un sabor suave, con taninos de grano fino, profundo, concentrado y con un final graso donde se distinguen notas del terroir de Peumo: grafito, limo y mineralidad. Se bebe como un moderno ensamblaje bordelés pero con la fineza y fruta del Nuevo Mundo. Ideal para acompañar unas ricas chuletas de cordero marinadas con canela y vinagreta de aceitunas..