Caviar Petrossian, perla negra del mar a tu mesa


11 Casi no existen fiestas de alcurnia en las una fuente de cristal no presida la mesa principal con su valioso contenido de pequeñas perlas negras.

¿Quién puede resistirse a ese sabor ligeramente salado y esa consistencia deliciosamente crujiente, que explota en nuestra boca como burbujas del más caro champagne? Es que el caviar, que no es otra cosa que las huevas de esturión, se ha transformado en un objeto de deseo, difícil de conseguir debido a la pesca excesiva e ilegal.

Tradicional de Rusia, el mejor es el del esturión que se pesca del Mar Caspio en Azerbayán, así como también el de Irán. En el año 1925 los hermanos Petrossian, luego de conseguir los derechos exclusivos para la exportación de caviar ruso, lo presentaron en la Exposición Universal de París, aunque su mayor difusor y quien lo introdujo como producto gourmet en la cocina fue Charles Ritz, que lo incluyó en los platillos más refinados que se servían en los restaurantes de sus prestigiosos hoteles. Los granos de caviar Petrossian, más grandes que los comunes, van de un gris claro a un gris profundo, pequeñas perlas que encierran el valor de un sabor tradicional y único, producto de los raros y majestuosos esturiones Beluga, casi imposibles de encontrar en estado salvaje. En las afueras de París se encuentra la sede de esta marca, un lugar donde se eligen y seleccionan los mejores granos, en un ambiente controlado y estéril para preservar las cualidades únicas de este excepcional producto. El único conservante utilizado es la sal, siendo una tradición secreta la proporción que se añade para obtener el exclusivo sabor y el punto justo de conservación. Al igual que una valiosa perla, el caviar Petrossian es almacenado en una habitación blindada, cuyas únicas dos llaves de acceso están en poder de dos empleados de absoluta confianza. Si quieres disfrutar de un pequeño lujo, unas rebanadas de pan inglés untadas con mantequilla salada, trozos de limón y ciboulette finamente picada serán el complemento que irá “de perlas” con este delicado manjar..