¿Cocina Tradicional o Cocina de Vanguardia?


11 Las declaraciones de Santi Santamaría han revolucionado el mundo de la cocina y han abierto una vez más el eterno debate de cual es la cocina más recomendable para el consumidor.

Durante las últimas semanas el mundo de la gastronomía española no ha hecho más que comparar las ventajas e inconvenientes que aportan ambas cocinas. Restaurantes tradicionales como El Racó de Can Fabes, Casa Lucio o Asador Donostiarra están más enfrentados que nunca frente a los restaurantes de vanguardia como El Bulli, Gastro o Restaurante Arzak.

Platos clásicos como huevos estrellados de Casa Lucio frente a sofisticados platos con nombres interminables como mousse de arroz con terciopelo de alga nori y erizos de Restaurante Gastro de Sergi Arola. Ambas cocinas tienen cosas muy positivas pero están muy alejadas en cuanto a concepción de cocina y no sólo en la presentación o elaboración de sus menús sino también en el ambiente del propio restaurante. Si por ejemplo en el Restaurante Gastro de Sergi Arola encontramos un ambiente de lo más relajante, con música jazz, asientos comodísimos y un servicio casi exclusivo, en Casa Lucío nos ofrece un ambiente más campechano y cercano al cliente, con decorados típicos con fotos de visitantes famosos y jamones colgados en sus techos. En cuanto a lo esencial, sus platos, la cocina de vanguardia intenta proporcionar menús de extrema exquisitez aportando la cantidad justa, a veces un tanto escasa, y realizando combinaciones de sabores de lo más imaginativos, con acabados y presentaciones que parecen auténticas obras de arte.

La cocina tradicional por el contrario basa su gastronomía en la calidad del ingrediente, a mejor calidad mejor plato, sus recetas suelen ser las tradicionales de toda la vida y la presentación del plato suele dejarse en segundo lugar. Otro hecho que suele diferenciar ambas cocinas es el precio económico.

Si en la mayoría de restaurantes de vanguardia el precio medio del menú no suele bajar de los 100 euros, en los restaurantes tradicionales se puede comer muy bien por la mitad de precio. Ahora bien, si fuésemos al Racó de Can Fabes propiedad de Santi Santamaría, el cocinero que ha destapado toda esta polémica, su menú se dispararía a más de los 100 euros por menú. En definitiva es cuestión de gustos, lo mejor es probar y luego comparar ambas cocinas.

¿Tú por cuál te decantas?  .