Descubre cómo aprovechar al máximo el sabroso hinojo


11 El hinojo, o Foeniculum vulgare, también es conocido como Fenollo, Hierba santa o Hinojo de Florencia.

Originario del Mediterráneo, es una hierba que se ha empleado en la cocina durante más de 2.000 años, aprovechando tanto su suculento tallo como sus deliciosas semillas, hojas y frutos. La textura crujiente y carnosa, así como el peculiar aroma y suave sabor dulce que acompaña al hinojo han hecho que resulte cada vez más apreciado como verdura.

Para utilizar el hinojo en la cocina, primero se deben retirar las hojas secas externas y cortar la inserción de la raíz, mientras que las finas hebras del bulbo se eliminan tirando de ellas hacia arriba. Es la mejor hierba que existe para el pescado, con un sabor anisado único, y se usa con gran frecuencia en la cocina mediterránea. Las hojas de hinojo se añaden al cerdo, ternera o pescado, en fumets de pescado, salsas y rellenos, y en la mayonesa y aliños de ensaladas. Los tallos de hinojo se pueden hervir y comer igual que los espárragos, y tanto los tallos pelados y crudos como las hojas son deliciosos en ensaladas o finamente troceados y esparcidos sobre huevos escalfados.

También va muy bien con platos de patatas, arro, lentejas, queso y col. Las semillas de hinojo se emplean como especias, especialmente en el pan, tortas y galletas saladas.

También se mastican para refrescar el aliento, se añaden al curry y aportan su sabor único a una variedad particular de embutido italiano. Al momento de elegirlo se debe optar por aquel con un follaje plumoso y de color verde luminoso, con los tallos rígidos y firmes y el bulbo grueso, blanquecino y redondeado, mientras que los bulbos alargados suelen ser menos suculentos. Con el fin de que se mantenga fresco y crujiente conviene guardarlo en una bolsa de papel o de plástico perforada dentro del frigorífico..