El secreto de las pastas “al dente”


11 Si estás a punto de preparar tus pastas favoritas, no olvides seguir estas indicaciones, ya que cada una resulta indispensable. Recuerda agregar al agua para las pastas una cucharada o dos de aceita o manteca.

En el caso de que lo hayas olvidado, coloca las pasta en el colador, échales agua caliente y, de inmediato, un poco de aceite para ensaladas; verás que se despegarán como por arte de magia. Siempre es preferible agregar poca sal al agua y no demasiada.

Tenlo en cuenta. Una vez que las pastas estén a punto, agrega al agua de cocción medio vaso de agua fría. Esto hará que se corte la cocción y que las pastas conserven su punto justo. Algunas salsas de tomate resultan algo ácidas.

Para quitarles esta acidez agrégales una cucharadita de azúcar durante la preparación o mientras calientas la salsa comprada. Cuando necesites recalentar las pastas, échalas directamente en el agua hirviente con sal.

Déjalas reposar durante unos minuto y luego escúrrelas. Si sobra pasta es mejor guardarla en la heladera sin salsa, para luego poder recalentarla con el método anterior y luego agregarle la salsa, también caliente..