El vino para cada comida


11 Al momento de elegir el vino para un almuerzo o cena, es importante no improvisar o hacer la elección a la ligera.

Muchas veces compramos el vino por recomendación de una amistad, otras veces por la publicidad, otras por la marca y otras por el precio. Por supuesto que en todas nuestras casas no tenemos una mini bodega de vinos para poder acceder al vino correcto al acompañar la comida.

También es sabido que en las comidas diarias podemos utilizar un vino que se pueda llevar con todo, en este caso siempre recomiendo la variedad de Tanat y siempre sólo una copa con cada comida. Para las otras ocasiones, en las que tenemos invitados a la mesa o vamos a cenar con amigos a su casa y quedamos de llevar el vino, siempre hay que saber cuál va a ser el menú. El maridaje, que es la armonía que debería existir entre esa comida y la bebida elegida, debe ser exacto. Si en esa cena el plato que se servirá es pescado o mariscos, cualquiera diría que el vino tiene que ser vino blanco, pero resulta que también entran en juego las salsas y otros ingredientes con los cuales se acompaña el pescado.

Por ejemplo el salmón, el bonito y el atún también van bien con un vino tinto, lenguado y rodaballo van bien con blancos con mucho aroma. Para el caso de los mariscos y si el plato es langosta, un Chardonnay es bien venido, las ostras las puedes acompañar con vinos espumosos y el pulpo con tinto.

Pero lo más importante es que no se abuse de la bebida y sea compartida con amigos y en un buen ambiente. Referido: hola.com.