Jamón de la Dehesa de Extremadura, el perfecto jamón gourmet


11 Decir que este jamón es bueno no basta: para hacer justicia a su calidad, textura y sabor hay que decir que es perfecto.

¿Por qué? Analicemos juntos sus principales características.

Luego que las conozcas, difícilmente desees probar otro jamón. El jamón de la dehesa de Extremadura, como lo dice su nombre, proviene de Extremadura, de cerdo ibérico puro o cruzados, pero siempre manteniendo un mínimo del 75% de pureza de la raza. Lo que hace tan especial a este linaje porcino es su cualidad única en el mundo de producir grasa insaturada, la que resulta beneficiosa para la salud. Otra de las razones que hacen a este jamón tan especial es la alimentación de los cerdos, que únicamente consumen bellotas de encinas y de alcornoques, e hierbas de las dehesas de Andalucía y Extremadura, donde el cerdo además campea con libertad. Luego siguen un tratamiento estricto que les confiere ese sabor único: el despiece, dándoles el corte típicamente serrano; el salado, una de las fases más importantes, ya que el objetivo curarlo pero de forma que no quede salado, ya que su sabor debe ser más bien dulzón; el lavado, el secado y la maduración, que se lleva a cabo en bodegas a temperatura y humedad controladas. Su aroma es intenso, agradable y lleno de matices.

Con un color entre rosa brillante y rojo púrpura, la carne es poco fibrosa y mechada con vetas de grasa.

El sabor intenso, persistente y poco salado lo hacen un bocado delicado y exquisito. Para identificar un buen jamón ibérico de la dehesa de Extremadura debes fijarte que sea de forma alargada y sin pelos, con la característica forma de “V”, con pezuña negra y recubierto por una gruesa capa de grasa brillante. También debes asegurarte que la etiqueta diga “Denominación de Origen”, para asegurarte que estás adquiriendo el verdadero y perfecto jamón gourmet de la dehesa de Extremadura..