La alcaravea, descubre cómo aprovecharla al máximo en tu cocina


11 La alcaravea, o Carum carvi, es de la familia de las umbelíferas, igual que el perejil.

Es también conocida como Alcorobea, Carvia, Comino de prado, Hinojo de prado, Alcarahueya, Alcaravía, Alcarovea, Alcarovía, Alchirivia, Caravea, Comino armenio o Comino romano. La alcaravea se ha utilizado desde tiempos remotos; originaria de Asia se viene cultivando en Europa desde la época medieval.

La alcaravea tiene un fuerte aroma y su sabor es picante y ligeramente amargo. Cuando se combina con frutas y verduras, parece añadir un ligero toque de limón. Muy frecuente en los platos tradicionales de la cocina centroeuropea y judía, la alcaravea se utiliza para condimentar panes, salchichas, col, sopas.

Se utilizan las hojas, los tallos, las semillas y hasta las raíces primarias. Las hojas y las raíces se consumen frescas, en ensaladas.

Las semillas molidas se utilizan en la elaboración de panes y bizcochos y se agregan a alimentos cocidos al horno, budines, queso cremoso y platos de carnes como el goulash y el cerdo a la cazuela. Con el extracto de las semillas se produce el kúmmel, licor muy popular en la cocina escandinava. Con los frutos se preparan coles, chucrut, quesos, embutidos y licores, los que también se utilizan en panadería y confitería.

Las raíces pueden hervirse como una verdura y acompañarse con salsa blanca..