La cebolla, reina de la cocina


11 En todo el mundo esta hortaliza es base del arte culinario, además de que es y ha sido utilizada como medicina.

Descubramos juntos sus cualidades y secretos. Historia Fue descubierta hace más de 5000 años en Asia Central, y desde el comienzo se creyó que contenía propiedades medicinales.

Una especie, el echadote, fue llevada a Francia desde Siria durante las cruzadas del siglo XI, y ha llegado a ocupar un sitio de honor en la haute cuisine francesa. Uso y propiedades La cebolla, que no es raíz sino bulbo, tiene más de 500 variedades. Cualquier variedad de esta: blanca, amarilla, roja, cebollino o escalonia, adereza todo tipo de comidas, menos los postres.

Es excelente sola, ya sea asada, hervida, a la parrilla, en salsa blanca, al vapor o cruda.

Además es nutritiva, ya que contiene grandes cantidades de calcio, hierro, niacina, proteínas y vitaminas. Estas hortalizas pueden clasificarse en dos grupos: verdes y secas. Las primeras – escalonias – son plantas jóvenes, cosechadas cuando las hojas aún están verdes y tiernas.

Las cebollas conocidas como secas son aquellas que antes de almacenarlas y enviarlas al mercado se hace secar su parte exterior, ya sea en el campo o artificialmente bajo aire deshidratado y caliente. Por qué nos hace llorar? Todos sabemos que tiene una cualidad especial: nos hace llorar.

Eso se debe a que posee un compuesto volátil llamado óxido de propanocial S. Al cortar la cebolla, esta sustancia se libera y se disuelve en la mínima cantidad de agua que contienen los ojos, que se transforma en ácido sulfúrico y provoca el lagrimeo. Secretos de cocina Al cocinarse todas las cebollas se vuelven dulces, pero si se prolonga el tiempo de cocción pueden tomar un sabor amargo. La variedad pequeña y blanca es la más apropiada para guisos o platos cocinados al horno; en cambio, la ideal para emparedados y ensaladas es la cebolla tierna. Cuando se va a utilizar en sopas que tengan crema de leche, déjelas 15 minutos en agua con sal con el fin de reducir su acidez. Para conservarlas durante más tiempo almacénalas en un sitio ventilado y seco. Para quitarte el olor de las manos, lávatelas bien con vinagre, sal o jugo de limón, y luego con agua caliente y abundante jabón..