La salvia, tu mejor aliado contra el cáncer


11 La salvia, o Salvia officinalis, es considerada la reina de las planta aromáticas.

Los romanos la llamaban salvia divinorum, que refleja sus propiedades curativas: va bien para eliminar grasa, para mejorar la digestión, para mejorar el funcionamiento de la vesícula biliar y lo mejor de todo: es anticancerígena. Su olor y sabor recuerdan al alcanfor, con un toque amargo y picante.

El uso práctico de la salvia es el de aromatizar los platos, pero son varias las propiedades de los principios activos contenidos en ella, por lo que es imprescindible que conozcas cómo aprovecharla al máximo en tu cocina. La salvia es utilizada principalmente con carnes grasas como el cerdo, cordero, pato, pescados grasos, con salsas de queso, para pastas, quesos, salsas de tomate. Los franceses la utilizan, siempre que es posible, fresca, y preparan un encurtido excelente con sus hojas. Para los italianos, es la hierba más utilizada tras la albahaca.

Las hojas sirven para preparar té y como aromatizante de la Saltimbocca y el hígado - Italia -, el queso Derby de salvia, salchichas, anguilas y rellenos para gansos y cerdo, en Norte de Europa. Sus hojas frescas se utilizan también en la condimentación de barbacoas y mantequilla para espaguetis, así como especialmente en la preparación de legumbres, que ganan en digestibilidad con unas hojas de salvia en el agua de cocción.

También sus flores son utilizadas para conservas y mermeladas. Para aprovechar todo su potencial, espolvoréala sobre ensaladas y mézclala con cebolla, para hacer picadillo y allí cocinar carnes grasosas. A las hortalizas, como el puerro, les da un toque especial, y con hígado es estupenda!.