Quesos Idiazábal, del País Vasco con todo el sabor de un buen queso de oveja


11 El queso Idiazábal es elaborado con leche cruda de las ovejas Latxa y Carranzana, razas autóctonas del País Vasco, y es un queso curado con una maduración mínima de entre dos y seis meses, de pasta prensada y no cocida. Su sabor característico es a leche de oveja madurada: un poco picante, un poco salado, y con cierta acidez y dulzor.

En los quesos ahumado tiene un sabor a humo de intensidad media baja.

Hecho de cuajo de origen animal, tiene un alto contenido en grasa y, según los casos, posee un penetrante sabor que lo hace exquisito al paladar. La producción del queso Idiazábal la desarrollan, en la actualidad, unas cien pequeñas empresas, cuyo tamaño garantiza un cuidado artesano, tanto en la elaboración como en la maduración o afinado. Tanto la producción de la leche como el queso se desarrollan siempre dentro del País Vasco y Navarra (excepto la zona del Valle de Roncal). Todos los quesos Idiazábal presentan una serie de características comunes: de forma cilíndrica con caras sensiblemente planas, corteza dura, lisa, sin marcas de agentes extraños, y con ausencia de marcas o bien con ligeras marcas de las bandejas en una de las caras, color homogéneo, siendo amarillo pálido si no es ahumado o pardo oscuro en caso de ser ahumado. Es un queso de textura elástica, de cremosidad y firmeza media y muy poca granulosidad.

Es adecuado para consumo directo y diario, como tapeo y también como postre acompañado de frutos secos.

Su toque ahumado y mantecoso lo hace especial para rellenar o empanar, por ejemplo, pescados azules o carnes blancas..