Receta de panes integrales con quinoa y girasol tostado


11 La quinoa fue cultivada en los Andes peruanos, ecuatorianos y bolivianos desde hace unos 5.000 años.

Al igual que la papa, fue uno de los principales alimentos de los pueblos andinos incaicos y preincaicos. Aquí una receta que la utiliza mezclada con semillas de girasol tostado, para unos panes requisimos y nutritivos. Ingredientes Espumado 3 cucharadas de levadura seca o 75 gramos de levadura fresca ½ taza de agua tibia 1 cucharada de azúcar 2 cucharadas de harina Masa 3 tazas de salvado de trigo (135 gramos) 1kg de harina integral fina o superfina 3 tazas de harina (360 gramos) 1 cucharada de sal 150 gramos de quinoa 200 gramos de semillas de girasol ¾ taza de aceite 1 cucharada de miel 3 tazas de agua tibia Preparación Espumado.

Poner la levadura en una taza grande e incorporarle el azúcar y la harina. Agregarle el agua tibia y revolver hasta que esté todo disuelto.

Tapar el recipiente y dejar aproximadamente 10 minutos, o hasta que haya levado y formado espuma. Semillas.

Poner en una sartén una cucharadita de aceite y las semillas de girasol. Llevarla al fuego y tostarlas rápidamente moviéndolas en forma continua para que no se quemen.

Lo mismo se hace con la quinoa. Luego mezclarlas y reservarlas ambas. Masa.

Poner en un recipiente grande el salvado, la harina integral, la harina blanca y la sal. Agregarle las semillas y mezclar todo. Aparte, poner en otro recipiente el aceite, la miel y el agua tibia.

Mezclar bien y verter sobre los ingredientes secos.Ir revolviendo hasta que lo húmedo sea absorbido por lo seco.

Trabajarla groseramente hasta que la masa se desprenda del recipiente. Volcarla sobre la mesada espolvoreada con harina y comenzar a amasarla. Amasado.

Es una masa que cuesta un poco armarla ya que cuenta con mucha harina integral.

Ayudándose con harina común se va trabajando la masa con las manos en forma continua. Luego se corta en tres trozos, se superponen y se continúa con el amasado intercalándole algunos golpes a la masa.  Para ello se toma la masa entre las manos se eleva y se tira de golpe y con fuerza sobre la mesa.

Esta operación se repite varias veces para luego continuar con el amasado.

Se cubre el recipiente con papel film y se coloca en un lugar cálido para que leve cómodamente hasta duplicar su volumen. Aproximadamente una hora. Una vez levada la masa se vuelca sobre la mesada y se trabaja un poco para desgasificarla y volverla a su tamaño normal.

Luego se divide la masa en nueve partes iguales.

Se acomodan en placas limpias y se les hace cortes con un cuchillo o navaja bien afilada a gusto. Se cubren con un paño y se dejan descansar media hora más. Precalentar el horno a 200º y colocar la placa de los panes en la parte más alta del horno.

Cocinarlos hasta que estén cocidos y bien dorados, rotándolos para que la cocción se haga pareja.

Aproximadamente 20 o 25 minutos. Retirarlos y dejarlos enfriar sobre una rejilla..