Receta de torta con chocolate y avellanas


11 Chocolate con avellanas: una de mis combinaciones favoritas.

Si ya la conoces, esta receta será de tu agrado.

Si no, te invito a probarla, con la seguridad de que se convertirá en uno de esos postres favoritos con que nos gusta agasajar a nuestros invitados. Es de preparación cuidadosa, y debes comenzar un día antes del que deseas servirla, pero créeme: cada paso valdrá la pena. Ingredientes 1 taza de harina ½ taza de azúcar impalpable 1 y ½ taza de claras (aproximadamente 10 u 11) 1 taza de azúcar molida 2 cucharadas de agua fría 1 cucharada de esencia de vainilla 1 chorrito de licor de chocolate 1 pizca de sal 1 y ½ cucharadas de cremor tártaro Para el relleno 600 gramos de nata 1 y ½ taza de azúcar impalpable ¾ taza de cacao amargo 1 cucharada de esencia de vainilla 1 pizca de sal 150 gramos de avellanas peladas Preparación Mezcla y tamiza la harina y el azúcar impalpable, repitiendo el procedimiento 6 veces. Reserva.

En otro recipiente tamiza ahora el azúcar y repite el procedmiento 3 veces.

Reserva. En un recipiente pon las claras, el agua, la esencia de vainilla, el chorrito de licor y la sal. Batirás hasta que la preparación esté espumosa.

Agrega el cremor tártaro y sigue batiendo hasta que se forme un merengue sedoso.

Continuarás batiendo mientras añades ahora poco a poco, el azúcar tamizada. Continuarás batiendo hasta formar un merengue consistente.

Agrega la harina tamizada en tres veces, mezcla cuidadosamente usando una cuchara de madera con movimientos envolventes. Vuelca la preparación en un molde con tubo central, totalmente limpio sin harina ni mantequilla.

Toma un cuchillo angosto y clávalo en la torta trazando varios círculos, sin tocar el fondo del molde. Lleva al horno moderado durante 10 minutos y luego al mínimo durante 20 a 30 minutos. Cuando empiece a tomar color y a despegarse de los bordes debe estar cocida.

Pínchala con un palito para comprobar.

Retira del horno y da la vuelta sobre una rejilla, déjala así hasta que el molde se enfríe. Si la torta está bien hecha, cae por si sola, si no ayúdala con un cuchillo. Ahora la llevarás a la heladera hasta el día siguiente, en que podrás cortar la tapa y comienzar a ahuecarla con tus dedos, sin romperla y dejando 2 cm de espesor en las paredes. Ahora lo mejor: el relleno.

Bate la nata con el azúcar impalpable, previamente tamizada, la esencia de vainilla y la sal hasta que quede cremosa.

Pela las avellanas, tuéstalas y muélelas. Agrégalas a la preparación anterior y mezcla.

Rellena la torta con esta preparación, ponle la tapa y llévala un rato a la heladera. Como toque final, haz una lluvia fina de azúcar impalpable. Referido: blogrecetas.com.