Vinos y quesos , una combinación para estimular sentidos


11 El objetivo del maridaje queso-vino es el de conseguir que ambos elementos combinen bien, que se logre, entre los dos, un equilibrio de sabores y que sean armónicos.

Esta combinación queso y vino, normalmente, no es justa ni para el queso ni para el vino; las razones son obvias, ya que existen muchos vinos y variadísimos quesos, y no todos van bien con todos . Para poder combinarlos acertadamente debemos pensar en que cada uno mantenga su identidad, ya que los quesos presentan gustos muy particulares: salados, amargos, rancios, especiados, etc., sabores que no pasan inadvertidos en nuestro paladar, y por el lado de los vinos, en el caso de los tintos, sus taninos barren o limpian nuestra boca impregnada de la presencia del queso. Aquí les proponemos algunas sugerencias para sacarles mejor provecho a estos compañeros inseparables en la mesa Maridajes tradicionales : Jerez con manchego , Suaternes con roquefort , combina bien un Gewürztraminer con un queso münster Ribera del Duero , un roquefort o un queso de cabra Penedes pueden acompañarse con un Chardonnay , cavas y champañas armonizan bien con quesos de alta y mediana intensidad. Algunos criterios a tener en cuenta : Por complementación: para un maridaje de alimentos, es conveniente tomar en cuenta su tipo de sabor.

En un maridaje por complementación los sabores son parecidos y se refuerza la gama de sabores. Por ejemplo, un queso suave intensifica el sabor de un vino suave.

Por contraste: es un maridaje en el que la intensidad de los sabores es distinta.

Es importante cuidar bien el tipo de contraste, pues un queso muy poderoso puede opacar por completo a un vino suave. .