Amazonas, en diez años se descubrió más de 1.000 especies


11 Amazonas, en diez años se descubrió más de 1.000 especies.

Así lo demuestra un informe elaborado por la World Wildlife Fund, el cual se basó en los descubrimientos más espectaculares de la última década. El estudio ¡Amazonía Viva!: Una década de descubrimientos 1999-2009, muestra la increíble diversidad de vida en el Amazonas y, como dijo el Jefe de la Iniciativa Amazonía Viva de WWF, Francisco Ruiz: el mismo es “un recordatorio de lo mucho que aún nos queda por aprender sobre esta singular región y lo que podríamos perder si no cambiamos nuestra manera de pensar acerca del desarrollo”. Por ello, recomienda: “Promover la conservación a nivel regional que proporcione beneficios económicos, sociales y ecológicos a la gente de la región y también a todos aquellos fuera de ella, pero dentro de la amplísima influencia climática de la Amazonía”. El informe incluye más de 1.200 nuevas especies: 637 plantas, 257 peces, 216 anfibios, 55 reptiles, 16 aves y 39 mamíferos, hasta ahora no detectadas (aunque algunas de ellas podrían ser prehistóricas). Algunas de ellas son: la hormiga de Marte (Martialis heureka; un ejemplar depredador de 2 a 3 mm de longitud, sin ojos y con grandes mandíbulas, que habita en aguas subterráneas), el loro calvo multicolor (pyrilia aurantiocephala; se encuentra en peligro debido a que su población, ya pequeña, está disminuyendo por la pérdida del hábitat), un pequeño pez que vive en aguas subterráneas (Phreatobius dracunculus), una rana camaleónica (telmatobius sibirius), etc. [gallery link="file" orderby="rand"] La Amazonía ocupa ocho países (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela), pero Brasil y Perú son los que albergan la mayor parte de la misma.

Ocupa 6,7 millones de kilómetros cuadrados, lo que representa el 45% de la superficie continental de Sudamérica. Según informa la WWF, en las últimas cinco décadas el hombre destruyó el 17% de los bosques tropicales amazónicos. Algunas de las razones son: rápido crecimiento de la demanda de carne, soja y biocombustible, debido a que “el 80% de las áreas deforestadas son ocupadas por pastizales para ganado”..