Corriente marina africana podría estabilizar clima en Europa


11 Corriente marina africana podría estabilizar clima en Europa.

Una investigación publicada en Nature otorga un nuevo enfoque con respecto a los futuros sistemas de corrientes en el Atlántico Norte. La investigación llevada a cabo por un consorcio internacional de científicos en la que participa Rainer Zahn, profesor ICREA del Departamento de Física de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB) e investigador del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA), ha estudiado el aporte de aguas saladas de la Corriente de Agulhas al Atlántico en condiciones de calentamiento global. Desde siempre ha llamado la atención a los oceanógrafos y climatólogos la corriente del Golfo, la que está localizada en el Golfo de México y que transporta enormes cantidades de aguas cálidas tropicales al Atlántico Norte, ayudando a generar el clima que hace habitable el continente europeo. Pero las predicciones climáticas dan por resultado que, producto del calentamiento global, el factor benéfico que esta corriente aporta dejaría de existir en un futuro, afectando especialmente a las naciones que se encuentran en la zona mediterránea con mayores sequías. A medida que el cambio climático se acrecienta, el Atlántico Norte recibe mayores precipitaciones y grandes cantidades de agua que vienen de la fusión de la capa de hielo de Groenlandia, lo que reduce la salinidad de sus aguas debilitando la Corriente del Golfo. Según el artículo que aparece en Nature, se podría estar generando un enfoque alternativo a esta situación, ya que sugiere que una corriente de agua del Océano Índico hacia el Atlántico Sur (alrededor del sur de África), es también importante en relación a los futuros sistemas de corrientes en el Atlántico Norte. La Corriente de Agulhas, que está situada en el suroeste del Océano Índico, lleva aguas de elevada salinidad al extremo sur del continente africano, donde parte de esa masa fluye hacia el Atlántico Sur.

Estas corrientes contribuyen a la fortaleza de la circulación global de este océano. Los resultados de la investigación describen cómo este aporte de aguas salinas pueden compensar la disminución de la salinidad en el Atlántico Norte, y por consecuencia, estabilizar la Corriente del Golfo y el clima en Europa. Todos estos procesos han sido simulados por modelos climáticos computacionales.  La existencia de una conexión entre la  corriente de Agulhas y el clima en Europa,  ha sido investigada por el equipo que dirige el doctor Rainer Zahan desde hace seis años. Para demostrar la dinámica de dicha corriente, su sensibilidad al cambio climático y la manera en que se relaciona con el Atlántico Norte, los investigadores dicen que se necesita la mezcla de estudios a largo plazo de: cambios en su temperatura, su salinidad, analizar la respuesta que ha tenido a cambios climáticos en el pasado y modelos de simulación computacionales de mayor detalle..