¿Cuánto contamina una colilla de cigarrillo?


11 ¿Cuánto contamina una colilla de cigarrillo?.

Según un informe realizado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), en España se consumen alrededor de 89 millones de cigarrillos por día, esto indica que anualmente se deshechan 32.455 millones de filtros lo que supone para el medio ambiente una gran cantidad de agentes tóxicos que se dispersan en la atmósfera y en el suelo. Muchos millones de colillas de cigarrillos van a parar a la acera y al suelo cada año;y, como no son biodegradables, se acumulan ocasionando un alto riesgo para la fauna y convirtiéndose en un elemento importante de la contaminación del suelo. Un estudio que se realizó en la Universidad Politécnica de Cataluña, recogió datos asombrosos y aterradores acerca del aumento de la toxicidad en el suelo a causa de las colillas de los cigarrillos.

De hecho, en la conclusión de dicho estudio se afirma que el número de colillas arrojados al suelo ha aumentado considerablemente desde que entró en vigor la 'Ley antitabaco'. Ahora es mucho más común que las personas fumen tabaco en espacios abiertos, arrojando posteriormente las colillas en los lugares públicos. Antes fumaban en sus oficinas y posiblemente las colillas iban a parar al suelo. Cabe aclarar que los datos de aquella investigación permitieron que se viera que en las zonas donde se concentran la mayor cantidad de oficinas, la contaminación por colillas es mayor que en el resto de la ciudad. Los filtros de cigarrillos son un agente de contaminación importante, sobre todo en las ciudades de mayor concentración de población; porque no sólo ensucian las calles, sino, y lo que es más preocupante aún, es que más tarde las lluvias las arrastran hacia los cursos fluviales y de esta manera llegan a las costas y contaminan los campos. Pese a que los filtros de cigarrillo por su textura y aspecto parecen biodegradables, no lo son, de hecho son muy perjudiciales para el medio ambiente ya que están fabricados con acetato de celulosa, un derivado del petróleo que tarda alrededor de 10 años en descomponerse. Sin embargo lo más peligroso de las colillas no es el tiempo que permanecen en el suelo sino lo que dejan en él al marcharse.

El filtro de un cigarrillo existe para absorber y acumular los componentes del tabaco entre los que se encuentran químicos sumamente nocivos que se liberan al entrar en contacto con el agua y que se convierten en una amenaza para la biodiversidad. En un estudio realizado en la Universidad de Longwood (Estados Unidos) se analizaron los efectos de los elementos liberados por las colillas sobre la pulga de agua, un crustáceo imprescindible para la cadena alimenticia de los ecosistemas de agua dulce; el resultado fue que bastan menos de 0,125 colillas por litro de agua para que las pulgas mueran en menos de 48 horas.

Cabe aclarar que una colilla provoca la contaminación de ocho litros de agua. Además, las colillas son causas de incendios forestales los cuales provocan fuertes desequilibrios ambientales; pueden ser ingeridas por los animales provocándoles una intoxicación (han sido encontradas en los estómagos de diferentes especies); arrojadas en la acera provocan un pésimo impacto visual de la ciudad y suponen un alto coste de limpieza y, además, el 26% de la basura que se recoge en las playas son colillas. Es importante que se tome consciencia del daño que se provoca al planeta al fumar, pero más aún al arrojar el filtro del cigarrillo a la calle. El consejo es que aquellos que no fuman, ni siquiera intenten indagar en cómo es el cigarrillo, aporten con su granito de arena por menor contaminación; y los que ya son fumadores, que colaboren con el planeta procurando arrojar las colillas en un lugar seguro, donde no pongan en riesgo a las demás especies. .