Cumbre de Copenhague, mañana culmina el encuentro mundial sobre el cambio climático


11 Ya está casi terminando la Cumbre de Copenhague, donde se podrían pactar las decisiones de vital importancia para reducir las emisiones de dióxido de carbono, pero una vez más los líderes mundiales no se están poniendo de acuerdo.

Hasta ahora, se han privilegiado los intereses propios, de índole económica, en detrimento de medidas que podrían hacer un poco mejores las condiciones de vida en este planeta. En las sesiones realizadas hasta la fecha, el desentendimiento entre los representantes de las grandes potencias llamó más la atención que la voluntad en cumplir las metas, y los contenidos del acuerdo que se está redactando pueden incluso favorecer el aumento de temperaturas. Un importante tema de debate, la ayuda económica a países pobres y en desarrollo, no ha encontrado una solución precisa y favorable, y los objetivos en la reducción de emisiones por parte de las naciones que históricamente más han contribuido a la contaminación no han superado las propuestas existentes antes de llevarse a cabo la Cumbre. En ese sentido, es notorio el estorbo impuesto por los representantes de los Estados Unidos, quienes dificultan cualquier acción que favorezca el cumplimiento de los objetivos: esta nación propone una reducción del 17% de las emisiones hasta el año 2020, en comparación con los valores de 2005, y esta cifra es insuficiente. La sensación es que las naciones más ricas tienen la intención de llevar a cabo medidas políticas mucho más flojas, como alertó ayer el bloque africano de la Cumbre, que anunció que el gran encuentro podrá terminar siendo "una sentencia de muerte para el Protocolo de Kyoto", el tratado que prevé la reducción de las emisiones de carbono. .