Decoración ecológica (I)


11 Tener una conducta ecológica es mucho más simple de lo que puedes imaginar.

Simplemente se trata de adoptar hábitos más saludables, que ayudan no sólo a preservar el planeta, sino que son fuentes de bienestar y armonía. Comienza de a poco para ir acostumbrándote, y luego incorporar más cambios en tu vida cotidiana. La higiene de la casa es un punto muy importante, porque aquí es donde, si todo se hace mal, derrochamos agua y contaminamos el medio ambiente con productos tóxicos.

Hay que cerrar los grifos mientras no se usan y reparar los que estén rotos. Empieza a usar productos de limpieza ecológicos, que además de no ser nocivos como la lejía y el detergente, no producen irritaciones en la piel, propias de los productos irritantes. Cuando tengamos que renovar la pintura de nuestra vivienda, sería bueno usar un producto ecológico, porque las pinturas comunes muchas veces además de contaminar producen alergias, predisponiendo al organismo al asma y enfermedades de los bronquios. Es fundamental adquirir conciencia en lo que respecta a los residuos; si aún no lo haces, comienza a separar tu basura entre material orgánico, plásticos, envases y vidrios. De esta manera se aumenta la cantidad de productos para reciclar. Hablando de envases, ¿pensaste alguna vez que los más pequeños o individuales representan un gasto innecesario de papel? Sería mucho mejor si compras envases grandes, o productos que se vendan sueltos..