Derrame de petróleo en el Golfo de México: BP logra frenar la salida de petróleo y Obama pide desarrollar energías renovables


11 Derrame de petróleo en el Golfo de México: BP logra frenar la salida de petróleo y Obama pide desarrollar energías renovables.

Finalmente - y después de más de un mes desde la explosión de la plataforma petrolera Deepwater Horizon - la compañía British Petroleum pudo controlar el vertido de crudo, de unos 5.000 barriles por día. La operación comenzó el miércoles pasado, y consiste en la inyección de iodo y cemento directamente en la fuga de petróleo.

Aunque sólo será posible asegurar el éxito de la acción dentro de unos días, por primera vez cesó la fuga de crudo desde el comienzo del accidente. Una vez que se corrobore que el iodo inyectado es capaz de promover el fin del derrame de petróleo, el siguiente paso consistirá en sellar el pozo con cemento para evitar posibles fugas de crudo y gas natural. El derrame de petróleo ocurrido en el Golfo de México es una de las catástrofes ambientales de mayor magnitud, y seguramente la más importante en la historia de los Estados Unidos. No se sabe aún la dimensión de sus consecuencias, pero algo es cierto: el accidente provocó urgencia en el gobierno norteamericano por el desarrollo de energías renovables. En este sentido se manifestó Barack Obama en una rueda de prensa, sobre la necesidad de "acelerar la competición con países como China que ya han comprendido que el futuro depende de las energías renovables.

La catástrofe debe al menos servir para despertarnos". Y preocupado se mostró Obama por convertir a los Estados Unidos en potencia número uno en fuentes de energía renovables, aún más al admitir los miles de trabajos que genera el sector y que podrían perderse en beneficio de China y otros países.

Aún así el mandatario admite que la transición hacia las renovables será lenta, y hasta entonces apoyará la explotación de los pozos de petróleo en su país. Relacionados: Obama irá al lugar del derrame de petróleo Derrame de petróleo en el Golfo de México: hasta ahora los gastos superan los 600 millones de euros.