Fukushima: Nivel 6 de alerta nuclear


11 Fukushima: Nivel 6 de alerta nuclear.

El accidente en Fukushima alcanza el nivel 6 de alerta nuclear, uno menos que Chernóbil. Japón, a cinco días de la catástrofe.

Fue cuando se iniciaba la tarde del viernes 11 de marzo del 2011, precisamente a las 14:46:23, hora local, cuando comenzó todo: el terremoto más grande en la historia del Japón irrumpía. Su epicentro se registró frente a las costas de Honshu, a 130 kilómetros al este de Sendai. Con una magnitud de 9.0 en la escala sismográfica, confirmado por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) y con una duración aproximada de dos minutos, la violenta sacudida dio paso al Tsunami.

Al martes 15 de marzo, las cifras entregadas por las autoridades niponas hablaban de, al menos, 3.373 personas muertas y 7.558 desaparecidas. Aparte del costo en vidas humanas, animales y las nefastas consecuencias en los ecosistemas ocasionadas por el desastre, una de las peores secuelas vino después: “la central nuclear Fukushima (en la cuidad de Okuma), compuesta por seis reactores, ha sufrido una falla de los sistemas de refrigeración en uno de los reactores”.

Eso anunciaban las autoridades japonesas el día de la catástrofe al mundo. Desde ese momento todo ha ido empeorando. Ayer, martes 15 de marzo del 2011, la agencia internacional EFE informa que lo acontecido en Fukushima alcanza, hasta ahora, el nivel 6 de alerta nuclear (el segundo más grave de la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos después de Chernóbil que alcanzó el nivel 7), advirtiendo, además, que son los reactores 2 y 3 los más dañados.

El ministro portavoz nipón, Yukio Edano, declaró que los niveles de radiación son suficientemente altos para ser perjudiciales para la salud, mientras que el comisario de Energía de la Comisión Europea, Günther Oettinger, califica de “apocalipsis” lo que viven los japoneses. Sin duda lo que está ocurriendo es grave, que la catástrofe haya alcanzado el nivel 6 de alerta quiere decir que está liberando al exterior materiales radiactivos considerablemente.

Los trastornos producidos por la exposición excesiva a radiación van desde el debilitamiento del sistema inmunológico hasta el cáncer, pasando por alteraciones gastrointestinales, afecciones óseas y alteraciones en el sistema reproductor (infertilidad, malformaciones); entre otras secuelas. Por otra parte, el ambiente se ve afectado en áreas de decenas de kilómetros a la redonda del accidente; la contaminación nuclear permanece en la tierra y las aguas, incorporándose posteriormente a la cadena alimentaria mediante un proceso de bioacumulación. Pasa de unos a otros seres, entre plantas, animales y seres humanos. Lamentablemente los efectos de la radiactividad son acumulativos e incluso una exposición pequeña, pero continua, puede resultar muy peligrosa para la vida..