Gases del efecto invernadero: dióxido de carbono


11 En esta oportunidad hablaremos de uno de los gases más contaminantes de hoy en día en el efecto invernadero y principal causante del deterioro atmosférico. Este gas es conocido como dióxido de carbono y es consecuencia de los distintos procesos industriales que el hombre utiliza para producir energía. Básicamente la quema de combustibles fósiles (petróleo, leña, gas natural, etc.) y biomasa (materia orgánica) sumándose a los distintos incendios forestales o de pastizales son grandes productores de CO2 o dióxido de carbono. Las consecuencias del incremento de dióxido de carbono son directas, existe un ciclo llamado el ciclo del carbono en donde el carbono se desplaza por toda la atmósfera, los océanos y la biósfera terrestre. Durante su traspaso las plantas absorben ese carbono para realizar su fotosíntesis, y luego lo vuelven a liberar cuando éstas mueren o se descomponen.

De igual manera el carbono se encuentra presente en todos los cuerpos tanto de animales como humanos, que incluso durante la respiración o en el proceso de descomposición es liberado como dióxido de carbono nuevamente a la atmósfera. Las estadísticas entre los años 1000 y 1750 comparándose con el año 2000 arrojaron un incremento de 88 ppm (partes por millón), estadísticamente un 31%, un número que aún es muy inferior a lo que actualmente se produce debido al gran incremento de requerimiento energético y su consecutiva construcción de fábricas o procesos industriales. Por ello que el incremento desmedido de CO2 de la actualidad, sumado al ciclo del carbono generan un constante incremento de este gas que en cantidad deja de ser útil y se convierte en una amenaza hacia la atmósfera. Así es como un incremento de dióxido de carbono se viene produciendo constantemente en los últimos años y provoca como consecuencia ser uno de los causantes principales del desorden ambiental de hoy en día..