Indonesia vive una catástrofe


11 Indonesia vive una catástrofe.

El volcán Merapi volvió a entrar en actividad ayer, tras una primera erupción ocurrida el día martes, que mató a 34 personas y evacuó a más de 40.000. Este nuevo desastre se suma a los daños provocados por el fuerte tsunami en Indonesia, que se desató a principios de semana y dejó como saldo más de 400 personas fallecidas, 300 desaparecidas y alrededor de 13.000 evacuadas, a la espera de ayuda en centros de refugiados. Cada día que pasa se reducen las posibilidades de hallar con vida a las personas que desaparecieron después que ocurrió el seísmo.

Aunque las autoridades aún no saben con precisión cuál fue el real alcance del tsunami, de 7,5 grados en la escala de Richter, aseguran que una parte del archipiélago de Mentawai, donde ocurrió la tragedia, fue tragada por una ola de más de seis metros de altura. El jefe de operaciones de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres en Sumatra Occidental, Ade Edward, aseguró en una entrevista a la agencia de noticias Efe que "seguimos teniendo esperanza, pero asumimos que la mitad de desaparecidos están muertos o nunca serán encontrados". .