La historia de Greenpeace, primera parte


11 La historia de Greenpeace: casi cuarenta años dedicados a la preservación del medio ambiente, mediante acciones arriesgadas que hacen foco en los problemas actuales del planeta, poniéndolos en evidencia ante la población de todo el mundo. Todo comenzó en 1969, cuando se realizaron pruebas nucleares en la isla de Amchitka, ubicada en Alaska y zona de alta inestabilidad geológica.

La amenaza de posteriores terremotos y tsunamis despertó una enorme conmoción entre norteamericanos y canadienses. En la frontera entre ambos países, una multitud formada por más de diez mil personas levantó carteles que decían "No hagan olas", en referencia a los posibles daños en la región; sin embargo el gobierno de los Estados Unidos no les hizo caso y prosiguió con su objetivo. Nada ocurrió entonces, pero pasados dos años, el anuncio de la realización de nuevas pruebas en el lugar, y de esta vez cinco veces más fuertes, dio origen a la creación de Greenpeace.

Jim Bohlen e Irving Stowe, presentes en aquellas protestas de 1969, decidieron dirigirse rápidamente hacia donde tendrían lugar las pruebas nucleares. Este espíritu de acción, que se convertiría en la marca característica de Greenpeace, estuvo presente en aquel 15 de septiembre de 1971, cuando acompañados de un grupo de activistas y periodistas los fundadores del grupo se embarcaron hacia Amchitka. A bordo del pequeño barco pesquero "Phyllis Cormack" además de los tripulantes había dos banderas: una de la ONU, que marcaba el carácter internacional de la acción, y otra que unía las palabras green y peace, que pasaron a simbolizar la defensa de la paz y del medio ambiente. Relacionado: La historia de Greenpeace, segunda parte.