La peor sequía en el Amazonas


11 La peor sequía en el Amazonas .

La selva amazónica aún no se recupera del todo de la terrible sequía que la azotó el año pasado, la peor de todos los tiempos. Las consecuencias de ella son espacios verdes casi completamente destruídos, el detrimento de muchas especies y la aceleración del cambio climático.   La preocupación que genera este hecho a nivel mundial debido a los cambios que a nivel ambiental puede provocar, llevó a que dos equipos de científicos de la NASA se acercaran a observar la reducción de las áreas verdes en la selva y realizar un informe posterior. La sequía asoló la región amazónica entre los meses de julio a septiembre del 2010, y recién pudieron verse cambios en la selva, mínimos vestigios de recuperación de aquella catástrofe en octubre. "El verdor de la vegetación, que es una medida de su salud, disminuyó en un área superior a tres veces y media el Estado de Texas", explicó Liang Xu uno de los que lidera la investigación. A través de imágenes satelitales los científicos han podido comprobar los efectos de la catástrofe, pudiendo observar en ellos la reducción del verdor en una superficie aproximada de dos millones y medio de kilómetros cuadrados, más de cuatro veces el área afectada por la sequía del año 2005. Según los científicos los modelos de proyección climática indican que en el futuro las temperaturas continuarán aumentando y la alteración en los patrones de precipitaciones harán que disminuya el agua y la humedad en el territorio amazónico lo que traerá como consecuencia un cambio brusco en la vegetación selvática. Han pronosticado que las consecuencias de ese efecto climático en el Amazonas será la sustitución de la selva húmeda por vegetación similar a la que existe en la sabana o en las praderas. Una de los efectos causados por este hecho sería la aceleración del calentamiento global debido a la emisión a la atmósfera del CO2 yaciente en la madera putrefacta. Además se estima que el Amazonas sufrirá sequías similares en un futuro cercano, como ya lo pronosticó el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) perteneciente a las Naciones Unidas. Además, la sequía afectó el cauce de otros ríos pertenecientes a la cuenca del Amazonas, como lo es el Río Negro cuyo cauce comenzó a reducirse en agosto del año pasado alcanzando en octubre un nivel sin precedentes, y logrando recuperarse a finales de octubre con la llegada de las lluvias.   El científico brasileño Marco Costa de la Universidad Federal de Viçosa, afirma a propósito de este hecho: "El año pasado fue el más seco en la región desde que se tienen registros del nivel de agua del Río Negro, hace 109 años, en el puerto de Manao"..