Moscú, siguen los incendios


11 Moscú, siguen los incendios.

Hace casi una semana la región de la capital rusa está siendo fuertemente afectada por los incendios forestales, producidos tras registrarse las temperaturas más altas de los últimos 130 años y una intensa sequía.

Hasta ahora fallecieron 50 personas y hay una inmensa cantidad de evacuados. Los focos de incendios son múltiples y no dan señales de extinción, a pesar de que unas 150.000 personas están trabajando para apagar el fuego: ayer se contabilizaron 65,7 hectáreas incendiadas, duplicando los números del jueves, cuando se calculó que la superficie afectada era de 37,5 hectáreas. La ola de incendios es una de las peores de la historia del país: para evitar una catástrofe aún mayor, las autoridades tuvieron que recolocar una gran cantidad de armamento nuclear y controlan permanentemente los niveles de radiación. El aire de Moscú -que registra temperaturas cercanas a los 40ºC- se volvió imposible de respirar; la ciudad está cubierta por una gran capa de humo que obliga a sus habitantes a usar máscaras de protección. Además, se recomienda a todos no salir a la calle mientras persistan los altos índices de contaminación. La concentración de partículas tóxicas en el aire se multiplicó por 20 durante los últimos días, lo cual amenaza la salud de los moscovitas, siendo que los más afectados son los niños, ancianos, embarazadas y personas con problemas respiratorios y cardiovasculares.

Mientras tanto, más de 60 vuelos tuvieron que desviarse hacia otros aeropuertos debido a la baja visibilidad. En medio de un panorama asolador, acecha la amenaza nuclear: si los incendios -que destruyeron una base naval cercana a la capital- entraran en contacto con las centrales nucleares, podría producirse un desastre nuclear comparable a la tragedia de Chernobyl. .