Un recorrido por los desiertos americanos


11 Un recorrido por los desiertos americanos.

En la gran variedad de biomas que presenta el continente americano, no podían faltar los desiertos y semidesiertos que aparecen en otras partes del mundo, y que proporcionan unos paisajes de extraña y fascinante belleza.

Los desiertos americanos pueden clasificarse en dos tipos, fríos y cálidos. En los desiertos cálidos, los animales presentan un mayor desarrollo de aquellas partes del cuerpo adecuadas para ventilar la sangre y regular así su temperatura interna, por ejemplo el tamaño de las orejas; mientras que en los fríos sucede lo contrario, y se reducen las dimensiones de las zonas expuestas. Los desiertos cálidos de América: Este tipo de desiertos se sitúa principalmente en la región occidental de América del Norte, a la altura del Trópico de Cáncer, donde la propia rotación de la Tierra hace que las masas de aire circulantes desciendan bruscamente y absorban toda la humedad del ambiente. El aire desprovisto de humedad, es incapaz de absorber el calor del Sol, por esa razón la temperatura en la superficie experimenta un notable calentamiento. Una de las formaciones vegetales más características en las zonas menos extremas son los saguaros, gigantescos cactus de hasta 15 o 20 metros de altura, de brazos ramificados que se elevan verticales. Entre los animales más numerosos se cuentan las ratas canguros, así llamadas por la mayor longitud de sus extremidades posteriores, que son capaces de conquistar los medios más áridos. Los desiertos fríos: Este tipo de desierto está representado en el continente americano por el de Atacama, uno de los lugares más secos del planeta.

Los dos factores que contribuyen a crear esas condiciones son la altitud, que determina el descenso de las temperaturas y el efecto pantalla de las montañas, que impide la llegada de humedad. Atacama se encuentra situado en el norte de Chile, encajonado entre las elevaciones de la cordillera andina.

El aire frío se carga de humedad y forma niebla en la costa, ascendiendo después pero chocando con los Andes, lo que provoca su descarga en forma de lluvias. En algunas zonas la ausencia de vida es prácticamente total, reduciéndose a unos pocos insectos, que desarrollan gran parte de su vida enterrados en el suelo, y algunos lagartos.  En cotas algo inferiores y puntos donde llega cierta humedad, el desierto da paso a la puna (meseta) y otras formaciones análogas típicas de las tierras altas andinas. La fauna se enriquece entonces algo más con horneros, picos y pinzones, además del flamenco andino y varias especies de patos en los humedales; en cuanto a los mamíferos, chinchillas, llamas, vicuñas, guanacos y alpacas son los mas característicos. Relacionados: Consecuencias del calentamiento global .