Abonar los rosales


11 Los nutrientes que un rosal necesita en mayor cantidad son el nitrogeno, potasio, fósforo y hierro.

Debemos asegurar un aporte regular de estos elementos mediante el abonado para suplir la carencia y su agotamiento en el terreno. Durante la estación vegetativa (a partir del año siguiente a la plantación) es conveniente incorporar un abono de cobertura que contenga las proporciones justas de microelementos.

Se encuentran con facilidad abonos equilibrados en los comercios especializados. La época ideal para el abonado es febrero y marzo, cuando la planta está preparando las flores. Si es un rosal refloreciente es conveniente repetir en agosto.

Pasada esta época se deben supender los abonados, existe el riego de favorecer la formación de yemas y brotes que en el invierno se helarán y debilitarán la planta. El alimento es imprescindible para todas las plantas pero en el caso de los rosales es importante no descuidarlo.

Si hay otros arbustos alrededor saldrán perdiendo en la lucha por los nutrientes. .