Amapola silvestre, cultivo


11 Esta hermosa especie es originaria de Europa, África y Asia, pero su cultivo se ha extendido por todo el mundo.

La Amapola silvestre (Papaver rhoeas) se caracteriza por la belleza de sus flores rojas. Consejos para cultivarla: El suelo elegido tiene que ser más bien seco y carente de sustancias orgánicas, y al plantarla tener en cuenta que su ubicación tendrá que ser definitiva puesto que esta planta no tolera los transplantes.

Al sembrarla, dejar un espacio entre cada planta, y para evitar una propagación no deseada, no hacerlo cerca de muros o rincones del jardín. Aunque esta planta crece bien en semi sombra, es mejor si podemos ubicarla donde reciba buena luz. La Amapola necesita riego moderado, una o dos veces por semana, aumentando o reduciendo la frecuencia según la época del año. Referido: Consumer Eroski.