Bambú de la suerte


11 El bambú de la suerte es una planta que está teniendo una gran acogida en muchos hogares en la actualidad y ésto se debe fundamentalmente a la unión de dos características: su sencillez estética y su fácil cultivo. Su nombre popular se lo debe a su semejanza con las varas del bambú pero en realidad nada tiene que ver con éstos.

Pertenece realmente a la familia de los ágaves y es en concreto una dracaena sanderiana.

Proviene del continente Africano pero está muy extendida por todo Oriente. Se pueden encontrar con mucha facilidad en los comercios, desde viveros a grandes superficies. Es ideal para ambientes minimalistas y de estilo oriental y quedan perfectas en un recipiente de cristal con agua y algunos guijarros.

Si lo preferimos también se puede plantar en una maceta aunque entonces quedará mejor si se combinan varias varas. Su cultivo, como decíamos, no es complicado.

Poco exigente en términos de luz, tolera bastante bien zonas humbrías aunque siempre le favorecerá tener algo más de luz. Es importante, si la cultivamos en un jarrón, que el agua llegue hasta el borde superior de las raices; si el tallo queda bajo el agua acabará pudriéndose.

Durante el verano cambiaremos el agua una vez por semana para evitar que se pudra y añadiemos unas gotas de fertilizante cada 15 o 20 días.

En invierno no necesitará ningún abono y los cambios de agua podrán espaciarse algo más. Es conveniente pulverizarles agua de cuando en cuando para eliminar el polvo de las hojas. .