Breve historia de la jardinería


11 Las referencias más antiguas que hoy en día tenemos sobre el jardín ornamental son las pinturas de las tumbas egipcias que evidencian la existencia ya en el año 1500 a.C.

de jardines con estanques y paseos de árboles y palmeras. En Persia, Nabucodonosor II mandó construir los jardines colgantes de Babilonia considerados una de las 7 maravillas del mundo antiguo. En la Grecia post-alejandrina, alrededor del año 350 d.C., existían jardines en la Academia de Atenas.

El concepto de jardín griego era más religioso que de esparcimiento y estaba formado por largas avenidas plantadas de árboles donde se intercalaban estatuas. La afición por la jardinería llegó a Roma y los frescos de Pompeya atestiguan su posterior y elaborado desarrollo. Las clases más ricas construyeron inmensos jardines con fuentes, setos y rocallas, muchas de cuyas ruinas se pueden ver todavía, como la Villa de Adriano.

El imperio Bizantino y los árabes en España mantuvieron la práctica de la jardinería.

En el mundo árabe el concepto del jardín es el reflejo del paraiso prometido en el Corán: el eje central son fuentes o acequias por donde el agua fluye rodeada por árboles frutales. Los jardines de la Alhambra y el Generalife en Granada y el Patio de los Naranjos en la Mezquita de Córdoba son dos ejemplos de este tipo de jardines.

En China el jardín se concibe como un lugar de retiro y contemplación.

En japón el jardín es austero y minimalista orientado también al aislamiento y reposo espiritual (jardín Zen). Durante el Renacimiento surgieron en Europa los jardines de estilo italiano donde aparece el gusto por los arbustos esculpidos (arte topiario).

A finales del siglo XVI se desarrollaron los parterres franceses alcanzando su punto álgido con Andre le Notre.

Este arquitecto, se basa en el estilo italiano y lo aplica a grandes extensiones de terreno en las que "dibuja" parterres de pronunciadas formas geométricas. El Palacio de Versalles es el mejor ejemplo de este estilo, y los jardines de Aranjuez y La Granja de San Ildefonso son el exponente español.

En el siglo XVIII surge en Inglaterra la corriente paisajista que supone dar un giro de 180º al estilo francés.

El jardín inglés imita a la naturaleza pero con un estudiado diseño para que el efecto sea de aparente desorden. En el siglo XX se introduce la jardinería en la planificación urbanística de las ciudades.

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