Cómo identificar la maleza o las malas hierbas


11 Se considera maleza a toda planta de crecimiento espontáneo, sin nuestra intervención.

En general, se trata de especies muy plásticas, que se adaptan a ambientes y condiciones diversas y que compiten con nuestros cultivos por la luz, el espacio, los nutrientes y el agua. Muchas malezas tienen hojas dispuestas en una roseta basal, cuyos entrenudos están cerca del suelo.

Además, sus flores suelen ser muy pequeñas (unos poco milímetros) y que sólo se reconocen cuando se observan en detalle. Otras especies, en cambio, como los cardos, son fáciles de reconocer porque ocupan una superficie grande. Finalmente, existen especies cuyos órganos subterráneos (bulbos, rizomas o tubérculos) les permiten subsistir aunque eliminemos la parte áerea, porque luego rebrota a partir de ellos, como el cebollín, el vinagrillo y la vara de oro. En todos los casos, resulta importante reconocerlas lo antes posible, es decir, diferenciales de las plantas ornamentales, preferentemente cuando son pequeñas, para poder controlarlas mejor.

Algunas malezas son trepadoras y consiguen invadir grandes territorios en poco tiempo, como por ejemplo, la correhuela. Es importante saber, que algunas malezas resultan tóxicas para los seres vivos que las ingieren y otras resultan urticantes al roce.

El lecherón y la cicuta son ejemplos de especies venenosas para el hombre, así como el revienta caballos y el duraznillo negro lo son para el ganado..