Cómo segar un césped


11 Sigamos con nuestros consejos sobre el césped.

La verdad es que esta serie de artículos reúnen en su simpleza una buena dosis de resumen que, precisamente por su brevedad, son de gran valor.

Por ello es que intento evitar siempre meter la menor paja posible (nunca mejor dicho) e ir a lo más importante. Si hablamos de la siega de un césped nos encontramos que, en la práctica totalidad de los terrenos ajardinados, ésta se realiza con segadoras rotativas, y helicoidales (en la primera imagen). Las más empleadas son las rotativas, cuyo principio de corte es una hoja que gira sobre sí misma.

Aunque son las más fáciles de mantener, no están capacitadas para siegas muy restrictivas (de milímetros muy cortos). Las helicoidales poseen un tambor con unas cuchillas, y es el número de estas quienes determinan la perfección del corte.

Se emplean en jardines y en greens de campos de golf. Tanto el intervalo como la altura de siega depende del tipo de césped que tengamos implantado, ya que no todos son capaces de resistir muchos cortes seguidos o cortes muy bajos. Como norma general, está establecido que se puede proceder al corte pasado el intervalo que permita a la hierba crecer 1/3 de su altura regular. Y, nunca, se debe segar de una sola pasada más del 30% de la altura del césped. Asimismo, se debe evitar cortar la hierba mojada (favorece enfermedades fúngicas), cortar a gran velocidad o con los filos de las cuchillas rajados.

El sentido del corte ha de alternarse, así como, de ser necesario, descender en cada pasada la altura de corte hasta alcanzar la deseada. En verano y en épocas de gran agresión al césped (por ejemplo, con peligro de pisarse o arrancarse), elevar un poco más de lo habitual la altura de corte, para resistir tanto las agresiones, como le evapotranspiración. Más sobre la noticia: Interno Relacionados en jardineria.pro: Seis consejos esenciales a la hora de sembrar césped.