Crisopa, león de los áfidos


11 La crisopa también recibe el nombre de león de los áfidos, debido a la voracidad con que los devora.

En estado de larva puede alimentarse con hasta 60 individuos en una hora, de manera que durante su metamorfosis son una gran ayuda en el control biológico de plagas. Las crisopas se adaptan con facilidad al medio, se pueden encontrar tanto en climas fríos, como en templados e incluso en tropicales.

Su actividad es principalmente nocturna. Son depredadores de una gran varedad de insectos diferentes. Se emplean en estado adulto para combatir áfidos en cultivos de maíz, horthezia y glifodes o polilla del jazmín en el olivo.

También son depredadores naturales del minador de los cítricos y del pulgón.

En su estado larvario se alimentan de diferentes plagas: áfidos, arañas rojas, mosca blanca, trips, huevos y muchos otros insectos de cuerpo blando. Pueden liberarse en cultivos de hortalizas, viñedos, jardines y plantaciones de frutales.

También se pueden utilizar para el control de plagas en invernaderos. .