Cultivo de las plantas carnívoras


11 Las plantas carnívoras proceden de zonas pantanosas o regiones tropicales por lo que requieren un hábitat bastante húmedo.

El agua con la que se riegan debe ser preferiblemente de lluvia y si no se dispone de esta se debe utilizar agua destilada, desionizada o acidificada.

Las sales de calcio que contiene el agua del grifo acabarían por matar la planta. Cuando se cultivan en el exterior ellas mismas son capaces de procurase el alimento necesario (insectos) para nutrirse. Si se cultivan en el interior será conveniente proporcionárselo de manera manual, si bien hay que alimentarlas sólo con insectos.

Otro tipo de alimento acabará pudriéndose en sus trampas acabando con ellas. La mayoría de estas plantas requieren un emplazamiento soleado para sintetizar los pigmentos que necesitan.

Tan solo hay dos excepciones: Nepenthes y Pinguicula, que pueden vivir en la sombra. Pocas son las que toleran temperaturas por debajo de 0ºC, la mayoría prefieren temperaturas entorno a los 20ºC para desarrollarse bien. Pueden ser atacadas por cochinillas aunque el peor enemigo de las carnívoras es el hongo brotitis.

En caso de infestación se debe recurrir a un fungicida..