Cultivo de plantas de interior (I)


11 El cultivo de plantas de interior es una tarea que permite transformar espacios cerrados en ambientes oxigenados, decorados y caracterizados por la omnipresencia de un sujeto promotor de la jardinería.Cada ejemplar representa implícitamente el cuidado que se le destina, en forma más evidente que los vegetales de exterior, provistos de aire, luz y agua de lluvia en  forma natural. Por el contrario, las especies que se desarrollan bajo techo requieren de una presencia activa del cuidador, que sin mayores destrezas puede conservar la vitalidad de un ambiente mediante una serie de técnicas sencillas. Entre las necesidades básicas de los ejemplares que se destinan al cultivo de interior, se destaca la luz.

Este componente no debe ser excesivo ni escaso.

Cuando una planta recibe demasiada iluminación, tiende a perder sus hojas; por el contrario, si la luz es insuficiente, se marchita. Para evitar desarrollos desequilibrados, se recomienda rotar periódicamente la posición de la maceta para que los diferentes partes reciban la misma cantidad de luz. Por lo mismo, cuando la estación (invierno y otoño) se caracterizan por la disminución de las horas diarias de luz, se puede trasladar la planta a un sitio donde reciba más luz. En este sentido, al llegar al verano, se puede alejar de la acción de los rayos solares para evitar quemaduras en sus hojas.

En términos medios, un vegetal necesita doce horas diarias de luz..