Cultivo de plantas de interior (II)


11 Ayer estuvimos hablando sobre el cultivo de las plantas de interior, sobre la iluminación, sobre los cuidados, etc.

Ahora veremos como si la especie proviene de una región cálida y húmeda, será imperante aumentar la recepción de agua mediante la implementación del pulverizado diario. De esta manera, se procura contrarrestar la pérdida de agua ocasionada por la evaporación y ofrecer condiciones apropiadas para su buen desarrollo.

Uno de los signos de falta de humedad es el amarilleo y la reducción del tamaño de las hojas. Las plantas que poseen hojas grandes requieren mayor riego que aquellas que tienen hojas pequeñas.   En general, el riego en interiores es menor que al aire libre, pero depende si el ambiente está calefaccionado.

La temperatura ideal de una planta de interior es de 12°C en invierno y de 24°C en verano, teniendo en cuenta que se experimenta cambios bruscos puede detener su crecimiento y comenzar a perder hojas. Algunas especies pueden prescindir del agua durante el invierno como por ejemplo: bulbos, rizomas, tubérculos, cactos y crasas.

En épocas frías, retira los vegetales de las proximidades de fuentes de calor; en tiempos cálidos, resguardarlos de las corrientes de aire..