Cultivo del olivo


11 Comencemos, por ubicar estos árboles en el mapa taxonómico botánico, citando su nombre científico.

Estamos hablando del cultivo del olivo, la planta llamada Olea Europea Sativa, que forma parte de la familia Oleaceae, perteneciente a su vez al orden de los Ligustrales.

Es un árbol perenne del que existen numerosas variedades. No obstante esa diversidad, las pautas y consejos para su cultivo siguen siendo comunes (en general) por lo que podemos aportarlas en este post como datos genéricos. Si estás pensando en optar por uno de ellos para tu hogar o jardín, debes saber que es un árbol resistente y robusto: soportará temperaturas incluso en el entorno de los -6C y hasta los 40C. Si eliges plantarlo desde semilla, la planta no será productiva hasta los 7 años, pero se mantendrá como tal durante mucho más que 100 años, lo que significa que si plantas un olivo, a menos que enferme, sin dudas te sobrevivirá.

Pero no es precisamente la siembra por semillas la opción más difundida y utilizada. En general se opta por la multiplicación vegetativa, vale decir la generación de un nuevo árbol a partir de una rama o trozo de otro ya existente.

Este tipo de multiplicación a su vez puede hacerse de distintos modos, siendo los más usuales las estacas o "garrotes", los óvolos y los clásicos acodos. Puede plantarse en cualquier momento de año, pero hacerlo en otoño o primavera consigue mejores resultados en términos de planta vigorosa y productividad. Por último, hay que contemplar otros factores tales como la densidad de plantación, para lo que conviene asesorarse del crecimiento en volumen de copa de la variedad elegida. Será necesario, por último, podarlo una vez plantado, para controlar un crecimiento ordenado y dirigido, que redundará en plantas más saludables y productivas. Relacionado: Plantación de olivos.