Cultivo y cuidado de las margaritas


11 La margarita es originaria de la Cordillera de los Pirineos; esta hermosa planta se suele utilizar en canteros ubicados a pleno sol o a media sombra.

Es una planta perenne, poco ramificada que se adapta a un amplio rango de temperaturas y tolera las heladas.

La margarita se caracteriza por sus grandes y coloridas flores, estas suelen tener de 6 a 10cm de diámetro, las centrales son amarillas con las lígulas blancas. Es necesario que prestemos atención al suelo en el cual la cultivaremos ya que necesita suelos ricos en materia orgánica, sueltos y bien drenados pues no soporta el estancamiento de agua cerca de las raíces. Con respecto a los cuidados que exigen las margaritas, para obtener una buena floración durante la primavera es necesario suplementar con algún fertilizante equilibrado.

Una vez finalizada la floración, conviene podar levemente para estimular la aparición de nuevos brotes. Se debe regar en el verano cada 2 o 3 días y en el invierno cada 15 días.

Debemos prestar atención a las plagas, ya que es susceptible al ataque de pulgones y caracoles. La margarita se multiplica por semillas en la primavera o por división de matas en la primavera y en el otoño.

Podar en otoño puede promover la brotación primaveral..