El jacinto, planta de belleza multicolor


11 El jacinto es una bulbosa de la familia de las liláceas y es una excelente alternativa para jardines y balcones, debido a sus bellos dones: su intenso perfume y los bonitos racimos de flores con colores vivaces. Con gran producción en Holanda, esta planta originaria de Oriente Medio se ha difundido por todo el continente europeo.

Para los amantes de las flores, es una gran noticia. Sus flores, que nacen en medio de las hojas con pequeñas inflorescencias del mismo color, lo hacen durante la llegada de la primavera.

La variedad de colores es bien diversa: azules, naranjas, rosas, rojos, amarillos, blancos; hay para todos los gustos. El jacinto puede ser plantado en jardines tanto como en macetas. Para ello, es necesario plantas los bulbos durante el mes de octubre, optando siempre por los más gruesos. Una buena alternativa es cultivarlos en recipientes denominados jacinteras que evitan que el agua tome contacto con el bulbo, ya que de hacerlo este se pudrirá. Un buen consejo: añade una cucharadita de sal al agua del jacintero y cámbiala cada dos semanas.

Procura dejarlo en un lugar con sombra para que se desarrollen bien las raíces. El auge de su florecimiento es en el mes de marzo y se conservan durante tres semanas como máximo.

Para ellas el calor no es beneficioso, por lo cual durarán menos en espacios con altas temperaturas. Una buena ayuda para la planta es cortar todo lo que se pueda cuando haya pasado la primera inflorescencia. Con reminiscencias a la mitología griega, según el lenguaje de las flores, el jacinto es sinónimo de constancia y de cariño, algo que ellas también piden de nosotros, que, con unos mínimos cuidados, podremos disfrutar de su grandiosa belleza..