El lugar de las rosas en nuestra vida (I)


11 Los enamorados regalan rosas, los poetas escriben sobre ellas, su aroma nos agrada hasta la debilidad de no resistir a aspirar un poquito de su bello perfume aún cuando la flor esté en la solapa de algún caballero...

Lo cierto es que la relación de los seres humanos y las rosas es muy especial. Recordarán, quienes hayan leído "El Pricipito", aquella genial obra de Saint-Exupery, la verdadera devoción que sentía este personaje por "su rosa", sobre la que hablaba cualquier ser vivo, en cada uno de los planetas que visitaba.

Le admitía hasta el último de sus caprichos, porque ella era "muy especial". Ellas son reinas ya desde la antigüedad. La alta sociedad romana, era capaz de pagar elevadas sumas por  rosas que se cultivaran  durante todo el año en las zonas cálidas de los alrededores de Roma.

Si no era ello psoible,  se hacían entonces traer desde Egipto.

En cuanto a los Griegos.. ¡qué decir! Toda la mitología griega es una alabanza hacia a ellas.

Por poner sólo un ejemplo, cuenta una leyenda que Rodante, la bella joven reina de Corinto, fue convertida en rosa cuando ya no pudo enfrentar el acoso incesante de sus muchos pretendientes. Algunas personas sienten que su jardín no está completo si no han conseguido plantar un rosal, y por supuesto que éste florezca.

Por este motivo, dedicaremos una serie de posts acerca de sus secretos y cuidados, desde lo básico hasta lo más complejo, de tal forma que no sientas que no podrás incluir un exquisito y especial rosal entre los ejemplares más preciados de tu jardín. Te invito a estar atento/a, créeme que valdrá la pena..