El origen sagrado de los jardines de grava japoneses


11 La arena rastrillada, o el granito triturado en blanco o beig son característicos de muchos jardines japoneses.

Son en esencia un elemento para la contemplación y transmiten un efecto tranquilizador en el observador.

En la antiguedad los lugares santos eran claros en los bosques donde la tierra era purificada y cubierta por grava o arena lavada para rendir hospitalidad a los espíritus. Esta práctica se mantiene en la actualidad en los templos japoneses en los cuales aparece un rectángulo simple de arena blanca entre las estructuras arquitectónicas. Las extensiones de arena localizados en zonas importantes del palacio imperial en Kyoto nos demuestran como la tradición ha asociado el linaje divino con la familia real. .