El riego de las plantas de interior (I)


11 El riego de las plantas de interior es de todos los aspectos el que más inconvenientes presenta.

El riego en sí mismo es una tarea sencilla, pero es la experiencia la que permite decidir cuánta agua necesita cada planta y cuál es el mejor momento para proporcionársela. Es lamentable que sean más las  plantas de interior que mueren por exceso de agua que por falta de ella.

La tierra saturada despoja de oxígeno las raíces y el agua fría y estancada provoca que se pudran. Generalmente, esto se produce a causa del ?chorrito de agua diario?, sin tener en cuenta la estación ni la temperatura. Si bien la mayoría de las plantas de interior proceden de los trópicos, no es conveniente someterlas a temperaturas por encima de los 24° C, porque realmente absorben una gran humedad y nuestro aire es demasiado seco, lo que hace que las hojas se marchiten,  se sequen y caigan..