El uso de herbicidas (I)


11 Los herbicidas eliminan todas las especies vegetales con las que entran en contacto.

Comercialmente existen varios tipos: quemadores e intoxicadores.

Los primeros se aplican sobre las especies, secándolas instantáneamente; los segundos se agregan al suelo desprovisto de plantas, en primavera y otoño, para asegurar la formación de una cubierta tóxica para las malas hierbas que nacen de semillas. Las hierbas perennes son las que mayormente se combaten con herbicidas, debido a su relativa complejidad. Además de los ya señaladas, existen productos específicos que se destinan a la eliminación de gramíneas, como la grama y la cañota, y hierbas de hoja ancha, y los que combaten especies con raíces tupidas. En el primer caso, la materia activa penetra en las plantas a través del contacto con sus hojas y afecta sus raíces, anulando todo posible rebrote.

En el segundo, se aprovecha el período de floración cuando el flujo de savia es mayor, para aplicar el producto y obtener resultados efectivos. Para este fin, se pulveriza el contenido del envase de venta comercial y se deja actuar durante veinte días.

Una vez cumplido, se labra la tierra o el sustrato para extraer los restos  herbales..