Endibia (o Endivia), cuidados en el cultivo (I)


11 Se supone que la cuna de la Endibia (o Endivia, la encontramos escrita de las dos formas en bibliografías de fuentes confiables) es Bélgica y su cultivo un descubrimiento accidental de mediados del siglo pasado.

Su nombre científico, para espejar las dudas, es uno sólo: Cichorium endivia.

Al parecer el padre de las endibias fue un director del Jardín Botánico de Bruselas apellidado Breziers quien estaba en búsqueda del método de blanqueo de las hojas de algunas hortalizas. Él encontró que las achicorias que se encontraban en rincones poco iluminados y semienterradas tenían las hojas más claras que las otras y un sabor menos amargo. Existen muchas variedades de esta planta, que se sub agrupan en tres grupos grandes.

Éstos están determinados por la precocidad en su cultivo y ciclo total y se clasifican en precoces, de ciclo medio y tardías. Además de su sutil amargor, de su consistencia crujiente y de su tacto sedoso, la endivia es pobre en calorías y contiene calcio, vitamina A, potasio, yodo, manganeso, hierro y fibras.

Se reproduce por semillas y el reto está en la correcta aplicación de las técnicas necesarias para obtener las hojas blanquecinas. Dedicaré un próximo post a esto..