Guía de cuidados del rosal para principiantes (II)


11 Continuamos esta guía sobre el cultivo del rosal hablando de la preparación del suelo y de la plantación.

El terreno debe estar preparado con abundante materia orgánica, esponjoso y con un buen sistema de drenaje.

Una buena idea es extender en el fondo del agujero que se excave una capa de grava o guijarros. En el caso de plantar rosales a raíz desnuda, conviene tenerlos previamente a remojo en agua templada durante al menos 10 horas. Si se trata de rosales enmacetados será suficiente con mantener la tierra húmeda hasta el momento de la plantación. Si la zona donde se va a plantar el rosal es de clima frío, se debe enterrar ligeramente (como un par de cm.) el punto de injerto.

En zonas cálidas, el injerto puede quedar sobre la superficie.

Antes de introducir las raices en el agujero es aconsejable eliminar aquellas que presenten mal aspecto por estar secas o rotas, igualmente podaremos las ramas demasido débiles o estropeadas. Una vez introducida la planta se deben cubrir las raices con tierra a la que habremos agregado una buena parte de materia orgánica. A continuación se debe regar abundantemente y realizar sucesivos aportes de agua de manera regular para asegurar el arraigo de la planta.

Unas semanas más tarde comenzaremos a abonar. .