Gypsophila paniculata


11 Su nombre común es gipsófila y es una sorprendente planta perenne que florece en verano y cuyas flores se abren de un día para otro produciendo un efecto espectacular de bola de nieve.

Necesita un sustrato bien trabajado, preparado con turba, cal de jardín y arena.

Si se le proporciona un suelo se establecerá fácilemente y durará muchos años. La mata tiene forma redondeada y alcanza entre 60 y 90 cm de altura, a lo ancho puede crecer entre 45 y 90 cm. Florece desde principio hasta final del verano con flores redondas, muy pequeñas y de color blanco. Prefiere los suelos alcalinos aunque tolera cierta acidez.

La ubicación ideal para que florezca abundantemente es a pleno sol y en el suelo del jardín se puede plantar de manera aislada o formando grupos de tres o más plantas a una distancia de 40 cm entre ellas. Se reproduce por esquejes semileñosos al principio del verano o por semillas en primavera.

Su principal problema es que puede ser difícil de aclimatar. .