Huerto del cura, Elche


11 Este parque alicantino recibe su nombre debido a que uno de sus primeros propietarios fué un sacerdote.

A mediados del siglo XIX este gran jardín era un huerto familiar que pertenecía a Don Andrés Castaño Peral, quien a su muerte lo dejó en herencia a sus hijos.

Uno de ellos, José Castaño, era capellán y fué quien habitó la casa en adelante. El huerto fué adquiriendo fama, debido principalmente a una espectacular palmera de siete brazos que había allí y que hoy en día aún sigue viva. La propia emperatriz austrohúngara, Elizabeth (Sissí), de visita por España comentó: "esta palmera es digna de un gran imperio".

Desde entonces se la conoce como palmera imperial. A la muerte del sacerdote, a principios del siglo XX, los terrenos fueron vendidos y sus nuevos propietarios realizaron reformas y mejoras en él hasta convertirlo en un verdadero jardín.

Se plantaron macizos de flores, árboles ornamentales y se rehabilitaron los caminos y construyeron nuevos. Desde mediados del presente siglo, los descencientes de aquellos antiguos propietarios se han encargado del mantenimiento del jardín, continuando las labores de mejora y conservación de una gran variedad de plantas autóctonas de la región mediterránea. En 1943 fué declarado Jardín Histórico Nacional. .