Injertar rosales: injerto en T


11 La técnica de reproducción por injerto no es sencilla y require ser muy cuidadosos para obtener ejemplares mediante este método.

No será extraño que los primeros intentos fallen pero al final, con la práctica, se llega a conocer a fondo el procedimiento.

La época ideal para practicar el injerto es primavera u otoño con temperaturas aún templadas. Sobre el tronco de la planta portainjerto hay que realizar un corte superficial en forma de T que permita levantar la corteza.

Con mucha precisión se extrae una yema de la variedad a injertar haciendo una rebanada que la separe de la planta madre. La yema se une al patrón en las solapas que forman la "T".

El tronco y la yema deben quedar perfectamente unidos para que las células de ambos puedan fundirse unas con otras. La unión se ata con una cinta de rafia que se deberá desatar un par de semanas a no más tardar para que no apriete la planta.

Cuando la yema haya crecido lo suficiente (al menos 10 cm.) se corta la parte superior de la planta portainjerto para que se desarrolle la variedad injertada.

Debemos dejar este nuevo rosal en el sitio original al menos un año, a la siguiente temporada ya podremos transplantarlo. .